Mi amigo el teniente Segalerva acababa de entrar en el cuartel de aviación de Las Torres en Gran Canaria, una tarde se asomó a la ventana de su despacho y vio como había 2 soldados haciendo guardia al lado de un banco. Al día siguiente por la mañana le picó la curiosidad levantó las persianas y encontró a dos soldados distintos haciendo guardia al lado del banco. Por mucho que miraba de un lado a otro, aquello no parecía ser un lugar que necesitase una especial protección, hizo una mueca de desconcierto y así observaba todos los días los cambios de guardia. Finalmente, una mañana hizo llamar al sargento Sálvez, que llevaba en el cuartel 10 años, y le pregunto por «la guardia del banco», la respuesta del sargento fue contundente: » la guardia del banco es una institución en este cuartel, es un acto de honor y de entrega a la patria y que todos los soldados debemos hacer para…. (continuaba)»

Segalerva no llegaba a entender del todo el sentido, pero tratándose de algo tan importante e inamovible lo dejó pasar. Tras unos meses revisando papeles archivados de 1938 encontró la explicación a «la guardia del banco»

En plena Guerra Civil el Teniente García tenía la costumbre de asomarse a fumar a la ventana y todos los días veía un banco sucio y estropeado, mandó a pintarlo y puso dos guardias para que nadie se sentase, esa tarde murió en acto de servicio… No hubo una contraorden y así se mantuvo constante esa guardia durante 80 años.

¿Cuántas «guardias del banco» tienes en tu empresa? ¿Y en tu vida?

 

Hasta la próxima

Leave a Reply